Las fuertes ráfagas, superiores a los 50 kilómetros por hora, provocaron la caída de un árbol de gran tamaño y daños en uno de los cristales de acceso a las instalaciones.

Por Fabián Pérez

NAVOJOA, Sonora.— Las fuertes ráfagas de viento que acompañaron a la tormenta registrada en Navojoa provocaron la caída de un eucalipto de gran tamaño en las inmediaciones del Banco de Alimentos A.C., situación que obligó a interrumpir durante algunas horas parte de las actividades operativas de la institución.

Guadalupe Valenzuela Armenta, presidenta del Banco de Alimentos, informó que los vientos, que superaron los 50 kilómetros por hora, derribaron el árbol, obstruyendo el área utilizada para las maniobras de las unidades que diariamente realizan labores de carga y traslado de alimentos y otros productos.

Explicó que, ante la situación, fue necesario solicitar el apoyo de Servicios Públicos Municipales del Ayuntamiento de Navojoa para llevar a cabo las labores de retiro del eucalipto y despejar el acceso a las instalaciones.

Mientras se realizaban las maniobras, el personal tuvo que colocar algunos contenedores en el exterior para habilitar temporalmente el espacio y permitir que los vehículos pudieran continuar con las actividades de carga, evitando una mayor afectación a la operación del banco.

Valenzuela Armenta señaló que la tormenta también ocasionó daños en la infraestructura del inmueble, ya que una de las fuertes ráfagas provocó que se quebrara el cristal de la puerta principal de acceso a las oficinas.

Recordó que no es la primera ocasión en que los fuertes vientos ocasionan daños en ese punto, pues durante el año pasado otro fenómeno meteorológico también provocó la ruptura del cristal de la puerta de entrada.

La presidenta del Banco de Alimentos destacó que el eucalipto derribado era un árbol de considerable antigüedad y, de acuerdo con estimaciones, podría haber superado los 30 años de existencia.

Tras el retiro del árbol y la limpieza del área, las actividades del Banco de Alimentos pudieron retomarse de manera gradual, aunque quedó de manifiesto la necesidad de revisar las condiciones de árboles e infraestructura ubicados en las inmediaciones para prevenir nuevos incidentes durante futuras tormentas.

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