• Padres de familia de la primaria Moisés Sáenz, de la colonia Deportiva, cuestionan la rendición de cuentas de la tesorera del comité del programa La Escuela es Nuestra y señalan presuntas inconsistencias entre los gastos reportados y los trabajos que, aseguran, no se han realizado en el plantel
Por Fabián Pérez
NAVOJOA, Sonora.— Padres de familia de la escuela primaria Moisés Sáenz, ubicada en la colonia Deportiva, continúan solicitando claridad sobre el manejo de los recursos del programa federal La Escuela es Nuestra, luego de señalar que la tesorera del comité responsable de administrar el dinero no se ha presentado para explicar de manera detallada los gastos realizados.
De acuerdo con los inconformes, la documentación que hasta el momento se les ha mostrado no permite comprobar plenamente que los recursos hayan sido aplicados en las obras y mejoras que requiere el plantel, por lo que demandan que se presenten las facturas correspondientes y evidencia física de cada uno de los trabajos supuestamente efectuados.
Uno de los principales señalamientos está relacionado con la adquisición e instalación de bancas para los alumnos.
Los padres aseguran que se reportó un gasto superior a los 80 mil pesos por un grupo de aproximadamente ocho o 10 bancas, además de trabajos de pintura, situación que consideran debe ser aclarada mediante facturas, cotizaciones y comprobantes que permitan conocer con precisión qué se compró, cuánto costó y quién realizó los trabajos.
También cuestionaron los gastos relacionados con el cambio de chapas de las puertas de los salones. Según la información proporcionada por los padres, se habría registrado un cobro de 800 pesos únicamente por mano de obra por cada cambio de chapa, independientemente del costo de los materiales, por lo que solicitaron conocer el desglose completo de dichos trabajos.
Otro de los puntos que ha generado inconformidad es el supuesto gasto destinado a pintar el plantel. Los padres sostienen que existen documentos que hacen referencia a trabajos de pintura por una cantidad considerable; sin embargo, aseguran que actualmente la escuela presenta paredes deterioradas y pintura descarapelada, por lo que cuestionan que el trabajo reportado se haya realizado.
Ante estas observaciones, los padres de familia han solicitado tener acceso a copias de las facturas y demás documentación que permita verificar cada una de las erogaciones.
Señalaron que mostrar únicamente hojas donde aparecen cantidades o conceptos de gasto no es suficiente para acreditar que las obras y adquisiciones fueron efectivamente realizadas.
Asimismo, indicaron que durante una reunión celebrada el pasado jueves se habría establecido un plazo para que la tesorera concluya algunas de las obras pendientes. Según los padres, se le habría solicitado tener terminado para el 25 de septiembre el piso de la entrada de la escuela, mientras que el resto de los trabajos tendría como fecha límite el 15 de diciembre.
Los inconformes también señalaron que, durante dicha reunión, se habría solicitado al presidente del comité firmar un documento relacionado con los acuerdos alcanzados, pero presuntamente no se concretó la firma debido a que se les indicó que los responsables del manejo de los recursos son los integrantes del comité.
A la par de las diferencias por la aplicación del dinero, padres de familia manifestaron preocupación por la situación escolar de las hijas de la tesorera, al señalar que presuntamente dejaron de acudir regularmente al plantel. De acuerdo con su versión, las menores únicamente habrían asistido el lunes y posteriormente no fueron llevadas a clases, además de que supuestamente estarían siendo cambiadas de escuela.
Los padres de familia insistieron en que sus señalamientos tienen como propósito que exista transparencia en el uso de los recursos destinados a mejorar las condiciones de la primaria Moisés Sáenz y que cada gasto pueda ser comprobado.
Hasta el momento, las acusaciones corresponden a señalamientos realizados por padres de familia y no constituyen por sí mismas una comprobación de irregularidades o un delito.
Para establecer responsabilidades sería necesario revisar la documentación original, verificar físicamente las obras y, en su caso, que las autoridades competentes realicen la investigación correspondiente, admitieron los padres.
Los inconformes esperan que la tesorera y los demás integrantes del comité presenten públicamente las facturas, comprobantes y evidencias de los trabajos realizados, a fin de despejar las dudas existentes sobre el destino de los recursos de La Escuela es Nuestra.
