La comunidad enfrenta las secuelas de una inundación que provocó daños en viviendas y patrimonio de numerosas familias. Habitantes de Bacabachi, Saneal, Buayums, Chirajobampo, La Potable y Sianahuiza trabajan para recuperar sus hogares, mientras esperan el apoyo gubernamental y de la sociedad

Por Fabián Pérez

NAVOJOA, SONORA.– Poco a poco, la comunidad de Bacabachi comienza a recuperar la normalidad después de enfrentar una de las inundaciones más severas que se recuerden en muchos años, dejando a su paso daños materiales y afectaciones en el patrimonio de numerosas familias.

El panorama todavía refleja las consecuencias de la emergencia. Hay hogares donde el agua provocó pérdidas considerables, mientras que en otros los daños fueron menores; sin embargo, para muchas familias el proceso de recuperación apenas comienza y representa un esfuerzo que difícilmente podrán realizar por cuenta propia.

La fortaleza de los habitantes de Bacabachi se hace evidente en medio de la adversidad. Con trabajo y organización, la población ha comenzado las labores de limpieza y recuperación, tratando de rescatar lo que quedó después del paso del agua y regresar, poco a poco, a sus actividades cotidianas.

La emergencia también alcanzó a comunidades como Saneal, Buayums, Chirajobampo, La Potable y Sianahuiza, consideradas entre las zonas que resintieron con mayor intensidad los efectos de los escurrimientos de agua proveniente de la presa “El Veranito”.

De acuerdo con la información proporcionada, las lluvias registradas en la sierra de Álamos alcanzaron un acumulado de aproximadamente 276 milímetros, situación que llevó al límite la capacidad de la presa El Veranito y generó desfogues hacia el arroyo .

El incremento de los escurrimientos puso en riesgo a habitantes de diversas comunidades asentadas en las zonas bajas, obligando a mantener vigilancia y medidas preventivas ante el comportamiento del agua.

En medio de esta situación, el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, realizó ayer una visita a las comunidades afectadas, donde anunció una serie de apoyos para atender la emergencia.

A partir de este jueves se contempla el despliegue de brigadas para evaluar los daños, conocer de manera directa las necesidades de las familias afectadas y determinar los apoyos que serán necesarios para avanzar en la recuperación de la zona.

Para los habitantes, la ayuda será fundamental. Muchas familias necesitan recuperar no solamente sus viviendas, sino también muebles, ropa, alimentos, herramientas y otros bienes que representan años de esfuerzo y trabajo.

Por ello, habitantes y organizaciones comunitarias hicieron un llamado a la sociedad en general para solidarizarse con las familias damnificadas.

Quienes deseen apoyar pueden llevar ropa, alimentos no perecederos, artículos de limpieza y productos de primera necesidad a los centros de acopio instalados en la Plaza 5 de Mayo, en Navojoa, o acudir directamente a las comunidades para entregar ayuda.

En momentos como este, cualquier aportación puede representar una diferencia para una familia que lo perdió todo.
Bacabachi y las comunidades afectadas necesitan del respaldo de todos. Hoy más que nunca, cada granito de arena cuenta.

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