+Un usuario denunció que al solicitar cinco litros de gasolina en una estación JAG ubicada frente a la primaria Francisco Villa y cerca de Ley Aviación, el combustible no alcanzó la marca de cinco litros de un recipiente con capacidad graduada. Ante ello, pidió a la Profeco reforzar las verificaciones para evitar posibles abusos contra los consumidores.

Por Fabián Pérez

NAVOJOA, SONORA.– Un usuario denunció públicamente una presunta irregularidad en el despacho de combustible de una gasolinera JAG, ubicada frente a la escuela primaria Francisco Villa y en las inmediaciones de Ley Aviación, al asegurar que recibió menos gasolina de la cantidad que solicitó y pagó.

El consumidor relató que acudió a la estación de servicio para comprar gasolina destinada a una podadora de zacate, por lo que llevaba consigo un recipiente con capacidad de cinco litros y con las respectivas marcas de medición.

Explicó que solicitó específicamente cinco litros de combustible y que, una vez realizado el despacho, se llevó una sorpresa al comprobar que el líquido no alcanzaba la marca correspondiente a los cinco litros del recipiente.

“Pedí cinco litros, pero no me acabó el galón; me quedó en cuatro litros”, señaló el usuario, quien consideró que la diferencia podría representar aproximadamente un litro menos de combustible.

El denunciante manifestó su preocupación debido a que, si la diferencia se presenta incluso en una cantidad pequeña como cinco litros, la afectación económica podría ser considerable cuando se trata de cargas mayores, como el llenado de un tanque de automóvil.

“Yo creo que un litro… imagínate en un tanque lleno. Si aquí en cinco litros me chingaron medio litro”, expresó, al cuestionar la cantidad de combustible que pudiera dejar de recibir un consumidor cuando realiza una compra de mayor volumen.

El usuario aclaró que normalmente no acostumbra cargar gasolina en dicha estación, pero que en esta ocasión decidió hacerlo debido a la necesidad de abastecer la podadora, situación que, dijo, le permitió percatarse de la diferencia en la medición.

Ante lo ocurrido, hizo un llamado a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) para que realice las verificaciones correspondientes en las estaciones de servicio y supervise que las bombas despachadoras entreguen exactamente la cantidad de combustible que marca el medidor y que es pagada por los consumidores.

El ciudadano consideró necesario que las autoridades competentes mantengan una vigilancia constante sobre las gasolineras, con el propósito de evitar posibles abusos y garantizar que los automovilistas y demás consumidores reciban litros completos.

La denuncia quedó planteada como un llamado de atención a las autoridades encargadas de la protección al consumidor para que se revise el funcionamiento de los equipos de despacho de la estación señalada y, en caso de encontrarse alguna irregularidad, se proceda conforme a las disposiciones correspondientes.

Hasta el momento, el señalamiento corresponde a la experiencia expresada por el usuario y no constituye por sí mismo una determinación oficial sobre el funcionamiento de la estación de servicio.

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