— POR GERMÁN OROZCO MORA —

“Si el pilar principal del sistema es vivir una mentira, entonces no sorprende que la amenaza fundamental para él sea vivir la verdad. Por eso debe ser reprimida con mayor severidad que cualquier otra cosa”.

Václav Havel
El poder de los sin poder

Si como en Archipielago Gulag de Solyenitzhin; Erneto Ruffo Appel, preso político, logrará describir su experiencia al interior del penal de máxima seguridad, encontrará muchos lectores y serán edificantes sus vivencias.

Pablo de Tarso, todas sus epístolas fueron escritas desde las prisiones en que fue recluido; le ayudaba a redactarlas su discípulo, el médico Lucas. Los grandes poemas de Miguel Hernández las redactó en las prisiones franquistas como perseguido político del régimen fascista.

Enrique Krauze a través de Letras Libres dedicó el tema al célebre Nobel Ernest Heminghaway sólo que irónicamente los redactores cabecearon así: El Viejo y el mal. No El Viejo y el Mar, una de las obras del norteamericano corresponsal de las guerras mundiales. En la revista escribió el admirable ex presidente checoslovaco Vaclav Havel, preso político, antes de ser presidente de su nación. Ahí Havel denunciaba como visitador de las cárceles cubanas, las inhumanas condiciones como el régimen castrista castigaba en lugares como El Combinao, a muchos presos políticos, que propagandísticamente quizá fueron miles de ellos liberados o indultados con motivo de las visitas papales a Cuba en 1997,2012 y 2015. Algo es algo.

En todas las culturas y regímenes políticos han existido indudablemente presos políticos; sólo que en el siglo XX-XXI acabamos de pasar por los totalitarismos de izquierda y derecha; lea usted la vida y obra del Cardenal Francisco Xavier Van Thuan (Cinco panes y dos peces), bajo el régimen comunista del Vietnam, tuvo que sufrir 13 años en las prisiones de Saigón.

A la persona de Ernesto Ruffo Appel, preso político en el México de la Transformación, dedicamos estos pensamientos de Vaclav Havel, que siempre con esperanza asumió la injusticia de las bienaventuranzas de la persecución por causa de una vida buena, por vivir en la verdad que no gusta a los regímenes totaliarios.

“El sistema postotalitario afecta a las personas a cada paso, pero lo hace con sus guantes ideológicos puestos. Por eso la vida en el sistema está tan profundamente impregnada de hipocresía y mentiras: el gobierno burocrático se llama gobierno popular; la clase trabajadora es esclavizada en nombre de la clase trabajadora; la degradación total del individuo se presenta como su liberación definitiva; privar a las personas de información se llama ponerla a su disposición; el uso del poder para manipular se llama control público del poder, y el abuso arbitrario del poder se llama observancia del código legal; la represión de la cultura se llama su desarrollo; la expansión de la influencia imperial se presenta como apoyo a los oprimidos; la falta de libre expresión se convierte en la forma más elevada de libertad; las elecciones farsescas se convierten en la forma más elevada de democracia; prohibir el pensamiento independiente se convierte en la visión del mundo más científica; la ocupación militar se convierte en asistencia fraterna. Como el régimen es cautivo de sus propias mentiras, debe falsificarlo todo. Falsifica el pasado. Falsifica el presente, y falsifica el futuro. Falsifica las estadísticas. Pretende no poseer un aparato policial omnipotente y sin escrúpulos. Pretende respetar los derechos humanos. Pretende no perseguir a nadie. Pretende no temer a nada. Pretende no pretender nada”. (Vaclav Havel).

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German Orozco Mora es sacerdote y periodista.

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