La Fundación, encabezada por Ana Lizeth Cano y Rafael Enrique Corral, entregó ropa de diferentes tallas al centro de acopio del DIF Municipal de Navojoa para apoyar a las familias afectadas por las inundaciones provocadas por el huracán “Polo”.
Por Fabián Pérez
ÁLAMOS, SONORA.- Con un llamado a la solidaridad y a mantener unidos a los habitantes de Álamos ante las necesidades que enfrentan familias del municipio de Navojoa tras el paso del huracán “Polo”, la Fundación Álamos en Mi Corazón realizó la entrega de ropa al centro de acopio instalado por el DIF Municipal.
La ayuda fue entregada por Rafael Enrique Corral y su esposa, Ana Lizeth Cano, presidenta de la Fundación Álamos en Mi Corazón, como parte de las acciones que realiza el voluntariado de esta organización para respaldar a las comunidades que resultaron afectadas por las intensas lluvias e inundaciones registradas en el Valle del Mayo.
La organización destacó que la entrega fue posible gracias al esfuerzo de su voluntariado y, principalmente, a las personas que se han sumado a la iniciativa con donaciones y apoyos destinados a las familias damnificadas.
La ropa, disponible en diferentes tallas, fue llevada hasta el centro de acopio del DIF Municipal de Navojoa, donde actualmente se concentra parte de la ayuda que posteriormente será distribuida entre las personas que más lo necesitan.
A través de este esfuerzo, la Fundación Álamos en Mi Corazón hizo un llamado a los habitantes de Álamos para que, dentro de sus posibilidades, continúen aportando artículos que puedan ser de utilidad para quienes perdieron pertenencias o resultaron afectados por las inundaciones ocasionadas por “Polo”.
“Todos los días es tiempo de ayudar”, es el mensaje que impulsa esta jornada de solidaridad, bajo la premisa de que cada persona puede contribuir con su propio “granito de arena” para apoyar a los damnificados.
La fundación recordó que los alamenses conocen de primera mano las dificultades que puede generar un fenómeno meteorológico de gran magnitud, particularmente quienes vivieron en carne propia los efectos del huracán “Norbert” en 2008, cuando Álamos también enfrentó condiciones adversas y numerosas necesidades entre su población.
Esa experiencia, señalaron, permite comprender la importancia de tender la mano a quienes actualmente atraviesan una situación complicada y requieren apoyo para recuperar parte de lo perdido.
La participación de la Fundación Álamos en Mi Corazón busca fortalecer los lazos de solidaridad entre los municipios de la región y demostrar que, ante una emergencia, la unión de ciudadanos, organizaciones y voluntarios puede convertirse en un respaldo importante para las familias afectadas.
Finalmente, la organización reiteró su invitación a los alamenses para continuar apoyando de acuerdo con sus posibilidades y sumarse a las acciones de ayuda para las comunidades afectadas de Navojoa.
“Somos alamenses unidos, porque somos Álamos en mi Corazón”, expresó la organización al refrendar su compromiso de seguir colaborando con quienes hoy necesitan del respaldo de la sociedad.
