El programa APOYARTE busca fortalecer la actividad artesanal de mujeres indígenas y afromexicanas. Las beneficiarias pertenecen a comunidades de Álamos, Quiriego, Huatabampo, Navojoa y Etchojoa
Por Fabián Pérez
ETCHOJOA, Sonora.— Artesanas de los pueblos Guarijío y Mayo de la región del sur de Sonora serán beneficiadas con el Programa de Crédito a la Palabra para Artesanas Indígenas y Afromexicanas, APOYARTE, impulsado por el Gobierno Federal.
El programa contempla la entrega de créditos individuales de hasta 30 mil pesos, con el propósito de fortalecer la actividad artesanal que desarrollan mujeres indígenas, así como brindarles mayores herramientas para continuar con la elaboración y comercialización de sus productos.
De acuerdo con la información difundida por el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), los apoyos buscan contribuir al fortalecimiento de los conocimientos, creatividad y capacidades productivas de las artesanas, además de impulsar la continuidad de una actividad que forma parte del patrimonio cultural de las comunidades originarias.
Como parte de este proceso, se llevaron a cabo jornadas de registro para las posibles beneficiarias en los Centros Coordinadores de Pueblos Indígenas de San Bernardo y Etchojoa.
Las jornadas fueron organizadas de manera conjunta por el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, Financiera para el Bienestar y la Delegación de Programas para el Bienestar en Sonora, con el objetivo de acercar el programa a las comunidades indígenas de la región.
El beneficio tendrá alcance en distintos municipios del sur del estado, entre ellos Álamos, Quiriego, Huatabampo, Navojoa y Etchojoa, donde existe una importante presencia de comunidades Mayo y Guarijío y una amplia tradición en la elaboración de artesanías.
A través de APOYARTE, las artesanas podrán acceder a recursos que les permitan fortalecer sus procesos de producción y contar con mejores condiciones para desarrollar sus actividades, preservando al mismo tiempo técnicas y expresiones artesanales transmitidas de generación en generación.
El programa representa, además, una alternativa para respaldar económicamente a mujeres que encuentran en la producción artesanal una fuente de ingresos y una forma de mantener vigentes las expresiones culturales de los pueblos originarios.
