Las recientes lluvias, particularmente las provocadas por los remanentes de “Polo”, agravaron el deterioro de las vialidades; socavones, baches y tramos sin pavimento representan un riesgo constante para automovilistas y transporte pesado
Por Fabián Pérez
NAVOJOA, SONORA.— Las calles de Navojoa enfrentan una situación crítica luego de las lluvias extraordinarias registradas en los últimos días, que agravaron el deterioro del pavimento y convirtieron numerosos sectores de la ciudad en verdaderas trampas para automovilistas.
El problema quedó evidenciado este sábado sobre el bulevar Centenario, donde un tractocamión terminó volcado cuando intentaba virar hacia la calle 15, en la colonia Tierra Blanca.
La pesada unidad circulaba de poniente a oriente por el bulevar Centenario cuando, de acuerdo con los primeros datos, habría quedado atrapada o perdido estabilidad al pasar por un socavón formado en la zona a consecuencia de las recientes precipitaciones.
El tráiler, que transportaba granos de trigo, terminó recostado sobre su costado derecho, mientras parte del producto quedó esparcido sobre la vialidad.
El accidente dejó únicamente daños materiales, principalmente en la caja transportadora, sin que se reportaran personas lesionadas. La zona tuvo que ser tomada con precaución mientras se realizaban las maniobras para retirar la unidad y limpiar la superficie de rodamiento.
Vialidades en condiciones críticas
El caso del bulevar Centenario es sólo una muestra de las condiciones en que se encuentran algunas de las principales vialidades de Navojoa.
Una de las zonas que mayor preocupación genera es el Periférico, por donde diariamente circula una importante cantidad de vehículos, incluido transporte de carga pesada.
En distintos tramos, el pavimento presenta un marcado deterioro, situación que se vuelve todavía más complicada después de las lluvias.
Otro punto crítico es la calle Ferrocarril, donde existen sectores prácticamente sin pavimento y con numerosos hoyos y baches. Cuando se registran precipitaciones, el agua cubre las irregularidades del terreno y dificulta que los conductores puedan identificar la profundidad de los desperfectos, aumentando el riesgo de accidentes y daños a los vehículos.
El problema también alcanza al primer cuadro de la ciudad, donde buena parte de las calles presenta un desgaste considerable, con baches de diferentes dimensiones que obligan a los automovilistas a reducir la velocidad, realizar maniobras repentinas o circular con extrema precaución.
Las lluvias recientes no sólo evidenciaron las deficiencias existentes, sino que en algunos puntos aceleraron el deterioro del pavimento, provocaron hundimientos y generaron nuevos socavones que ahora representan un riesgo adicional.
Ciudadanía pide atención emergente
Ante este panorama, ciudadanos continúan demandando la implementación de un programa emergente de bacheo y rehabilitación de las vialidades, particularmente en aquellos sectores donde los daños representan un peligro para la población.
La preocupación aumenta debido a que las precipitaciones pueden continuar generando afectaciones en calles que ya presentaban daños antes de la temporada de lluvias.
Para los automovilistas, transitar actualmente por algunas zonas de Navojoa implica hacerlo con extrema precaución, especialmente durante o después de una lluvia, cuando los baches quedan ocultos bajo el agua.
Una de las vialidades que presenta mejores condiciones generales es la calle Pesqueira, construida con concreto hidráulico; sin embargo, incluso en esta arteria ya comienzan a observarse pequeñas grietas y cuarteaduras en algunos puntos, lo que evidencia la necesidad de mantenimiento preventivo para evitar que el deterioro avance.
El reclamo ciudadano es que las autoridades atiendan de manera prioritaria los puntos de mayor riesgo y establezcan un programa integral que no se limite a tapar baches, sino que contemple la rehabilitación de los tramos donde el pavimento prácticamente ha desaparecido.
Mientras esto ocurre, conductores y peatones deben enfrentar diariamente vialidades deterioradas que, después de las lluvias, pueden convertirse en una auténtica trampa, como quedó demostrado con el accidente registrado este sábado en el bulevar Centenario.
