Rafael Gil Corral, presidente del Consejo de Cuenca del Río Mayo, aseguró que durante dos años se insistió ante autoridades municipales, estatales y federales sobre la necesidad de rectificar, desazolvar y rehabilitar el cauce, pero los trabajos no se concretaron
Por Fabián Pérez
NAVOJOA, SONORA.— El Consejo de Cuenca del Río Mayo había advertido desde hace varios años sobre el riesgo de inundaciones en comunidades, zonas productivas y ciudades asentadas en las inmediaciones del cauce, pero las gestiones realizadas ante autoridades de los distintos niveles de gobierno no tuvieron la respuesta esperada.
Rafael Gil Corral, presidente del Consejo de Cuenca del Río Mayo, señaló que el organismo mantuvo durante dos años una insistencia constante para que se realizaran trabajos de rectificación del cauce, desazolve y construcción de infraestructura hidráulica que permitiera controlar las avenidas y reducir los riesgos para la población.
Explicó que el problema no es nuevo y que el propio Consejo de Cuenca había advertido que las condiciones del río, sus modificaciones y la falta de mantenimiento representaban una situación de riesgo que, ante una avenida extraordinaria, podía generar afectaciones de grandes dimensiones.
De acuerdo con el Acta de la sesión de la Asamblea General de Usuarios del Consejo de Cuenca del Río Mayo, celebrada el pasado 9 de septiembre de 2026, el organismo fue instalado el 30 de agosto de 2000 como una instancia de coordinación y concertación entre dependencias y entidades de los gobiernos federal, estatal y municipal, así como representantes de los usuarios de la cuenca hidrológica.
En el mismo documento se establece la importancia de la participación de los usuarios en la gestión integrada de los recursos hídricos. Asimismo, durante aquella sesión se declaró la existencia del quórum legal para llevar a cabo la Asamblea General de Usuarios.
Gil Corral destacó que en el Acuerdo Cuarto del acta se reconoce que “el cauce del Río Mayo presenta tramos que han sido modificados en el transcurso de los años por falta de mantenimiento”, por lo que se plantea que, a partir de su análisis, deberán elaborarse los proyectos necesarios.
Para el presidente del Consejo de Cuenca, este señalamiento confirma una problemática que el organismo había venido exponiendo de manera reiterada: el deterioro y las modificaciones del cauce requieren acciones de fondo y no solamente trabajos emergentes cuando se presentan lluvias extraordinarias.
Advirtieron sobre una zona de riesgo
Gil Corral sostuvo que el Consejo de Cuenca señaló en repetidas ocasiones que las comunidades, áreas productivas y ciudades ubicadas en la zona de influencia del Río Mayo se encontraban ante un escenario de riesgo que podía agravarse con una avenida extraordinaria.
Por ello, durante dos años se solicitó a funcionarios municipales, estatales y federales gestionar recursos para ejecutar estudios, proyectos y obras encaminadas a la rectificación del cauce, el desazolve y la creación de infraestructura hidráulica para el control de avenidas y el cruce seguro de las poblaciones.
Sin embargo, afirmó que las solicitudes no tuvieron continuidad y que las obras planteadas no llegaron a concretarse en la magnitud que, desde su perspectiva, requería la problemática.
Yavaros, otro punto de preocupación
El presidente del Consejo de Cuenca también recordó que el organismo había advertido reiteradamente sobre la situación del puerto de Yavaros, al considerar que recibe mediante su sistema de drenes parte de los escurrimientos y aguas provenientes de las ciudades y comunidades ubicadas en la parte baja del Río Mayo.
Incluso, señaló que el Consejo buscó exponer directamente la problemática ante funcionarios de distintos niveles durante sus visitas a la región.
Entre ellos mencionó a la presidenta de México, al director general de la Comisión Nacional del Agua y al titular de la Procuraduría Agraria, quienes, dijo, tuvieron conocimiento de las condiciones que enfrentan las comunidades de la región.
Recordó particularmente las declaraciones del entonces procurador agrario, quien habría reconocido la importancia del Río Mayo para las comunidades indígenas de la región y la necesidad de atender la problemática.
No obstante, Gil Corral sostuvo que, pese a que el planteamiento fue escuchado, las acciones necesarias no avanzaron como se esperaba.
En el caso de Yavaros, explicó, después de que el tema fue canalizado al Organismo de Cuenca Noroeste de la Conagua, hubo una respuesta relacionada con esa problemática específica, pero posteriormente no se dio continuidad a otros planteamientos relacionados con el cauce del Río Mayo.
“No ha habido voluntad política”
El presidente del Consejo de Cuenca consideró que la solución al problema de las inundaciones en el sur de Sonora requiere recursos económicos, estudios técnicos y obras de infraestructura hidráulica, particularmente en los puntos donde el cauce presenta modificaciones y falta de mantenimiento.
Aseguró que los recientes acontecimientos volvieron a evidenciar la vulnerabilidad de comunidades y zonas productivas ante lluvias extraordinarias y crecientes del Río Mayo.
Gil Corral sostuvo que el problema no puede atenderse únicamente cuando ocurre una emergencia, sino mediante una estrategia permanente de prevención, mantenimiento y ejecución de obras.
Finalmente, señaló que, desde la perspectiva del Consejo de Cuenca del Río Mayo, existen antecedentes, advertencias y propuestas técnicas que fueron planteadas con anticipación, pero que no recibieron la atención necesaria para evitar que el riesgo se transformara en afectaciones durante eventos extraordinarios.
“El problema de las inundaciones del sur de Sonora, motivado en gran parte por la falta de trabajos en el cauce del Río Mayo, se resuelve con recursos y cuesta dinero, pero no ha habido voluntad política para resolverlo”, afirmó.
