Emilio Borbón Wilis plantea actualizar el estudio de la cuenca baja del Río Mayo y reforzar obras hidráulicas para prevenir nuevos riesgos en Navojoa, Etchojoa y Huatabampo.

Por Fabián Pérez

NAVOJOA, SONORA.- Ante las inundaciones registradas durante los primeros días de octubre en el Valle del Mayo, Emilio Borbón Wilis, asesor de pueblos indígenas y recursos hidráulicos en la Cámara de Diputados y especialista en temas de agua, consideró necesario realizar un estudio integral de la hidrología regional para identificar los puntos de mayor riesgo y evitar que una emergencia de estas dimensiones vuelva a repetirse.

Borbón Wilis señaló que el análisis no debe limitarse exclusivamente a la cuenca del Río Mayo, sino incorporar también las cuencas aledañas del Cuchujaqui y Cocoraque, debido a la influencia que sus escurrimientos pueden tener sobre las comunidades de la región.

Uno de los puntos que, a su juicio, requiere especial atención es la presa “El Veranito”, debido a que sus posibles demasías pueden sumarse a los escurrimientos naturales y artificiales de la parte alta del Distrito de Riego 038, entre ellos el arroyo Las Ánimas y diversos drenes que descargan hacia el colector Dren Ánimas, antes del cruce con el puente de la línea.

El especialista planteó además actualizar el comportamiento hidráulico del Río Mayo mediante la instalación de escalas en puntos estratégicos, así como determinar el área hidráulica y los tiempos de traslado del agua entre cada sitio.

Explicó que este sistema permitiría conocer con mayor precisión el caudal que se desplaza por el río, cuánto tiempo tarda en llegar de un punto a otro y qué volumen se pierde durante el recorrido.

Recordó que entre Tesia y la costa existen aproximadamente 90 kilómetros, tramo que atraviesa los municipios de Navojoa, Etchojoa y Huatabampo, por lo que consideró indispensable contar con información actualizada que permita anticipar el comportamiento de las avenidas de agua.

Borbón Wilis también cuestionó el establecimiento de algunas instalaciones y desarrollos en zonas susceptibles de inundación, al señalar que las autoridades municipales deben incorporar con mayor rigor la hidrología regional al momento de autorizar nuevos proyectos.

En ese sentido, sostuvo que instalaciones particulares ubicadas en zonas de riesgo también deben asumir responsabilidades y realizar inversiones para su propia protección, además de participar en las acciones preventivas de la región.

Entre sus propuestas, planteó que se solicite a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) financiar un estudio hidrológico superficial y subterráneo de la cuenca baja del Río Mayo, con la identificación de los puntos neurálgicos de mayor peligro.

Consideró que el estudio debe realizarse cuanto antes para aprovechar la información generada por las recientes inundaciones, mientras permanecen visibles las evidencias y pueden documentarse los tiempos, niveles y rutas que siguieron los escurrimientos.

Propuso que los trabajos sean desarrollados por el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) o, en su caso, por el Colegio de Postgraduados de Chapingo, con especialistas en materia hidráulica.

Asimismo, planteó presupuestar obras de control y almacenamiento, entre ellas la instalación de mecanismos de regulación en la presa Pilares, la posible sobrelevación de la presa Jíncori, la atención prioritaria de la presa “El Veranito” y el reforzamiento de bordos del Río Mayo en los puntos donde técnicamente sea necesario.
.
El especialista también consideró necesario que empresas, instituciones educativas y desarrollos habitacionales asentados en zonas vulnerables participen en las acciones de autoprotección y prevención, al advertir que la responsabilidad de reducir riesgos no debe recaer únicamente en los gobiernos.

Finalmente, cuestionó la falta de atención que, desde su perspectiva, han recibido las comunidades afectadas por las recientes avenidas de agua, entre ellas Camoa, Tesia, Juiri, Buiyacusi, Guaymitas, Bacabachi, Chirajobampo y Saneal.

Borbón Wilis llamó a aprovechar la experiencia de las recientes inundaciones para generar información técnica, corregir vulnerabilidades y establecer medidas preventivas que permitan reducir el riesgo para la población del Valle del Mayo.

“Vale más prevenir que lamentar”, sostuvo, al insistir en la necesidad de que la región cuente con una estrategia hidráulica integral y actualizada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *