Padres de familia y alumnos de la Benito Juárez se manifestaron ante la falta de una fecha para regresar a las aulas; aseguran que las reparaciones eléctricas concluyeron hace 15 días, pero alrededor de 140 estudiantes continúan sin clases presenciales.

Por Fabián Pérez

NAVOJOA, Sonora.— La prolongada suspensión de clases en la escuela primaria Benito Juárez llevó a padres de familia y estudiantes a manifestarse la mañana de este jueves para exigir a la Secretaría de Educación y Cultura (SEC) que agilice los trámites necesarios para reabrir el plantel y permitir el retorno de los menores a las aulas.

Con pancartas y al grito de “¡Queremos clases!”, las familias expresaron su inconformidad por el retraso en la autorización para reanudar las actividades escolares, pese a que los trabajos de reparación del cableado eléctrico quedaron concluidos hace aproximadamente 15 días.

La situación mantiene afectados a cerca de 140 alumnos, quienes en lo que va del ciclo escolar apenas han podido asistir cinco días de manera presencial, por lo que sus padres consideran urgente encontrar una solución definitiva que garantice la continuidad de su educación.

Briseida Lerma, madre de familia, recordó que el plantel fue cerrado el pasado 8 de septiembre, luego de registrarse un accidente en el que estuvo involucrado el conserje de la institución, situación que evidenció la necesidad de intervenir el sistema eléctrico.

Explicó que, aunque las reparaciones se realizaron en un periodo relativamente corto y las familias reconocen el apoyo recibido por parte de la SEC y de la Coordinación Estatal de Protección Civil, el procedimiento para verificar las condiciones del inmueble y autorizar su reapertura continúa sin resolverse.

“Los arreglos quedaron rápido, pero las revisiones son las que han tardado. Por eso decidimos manifestarnos, para que nos apoyen y los niños puedan volver a la escuela”, expresó.

La madre de familia señaló que desde el lunes esperan que las autoridades correspondientes acudan al plantel para dar continuidad a las inspecciones pendientes. Sin embargo, hasta la mañana de este jueves no tenían una fecha concreta para el regreso de los estudiantes.

Por su parte, Daniela Lugo indicó que las madres y padres acuden diariamente a la escuela con la esperanza de que se realice la revisión necesaria para destrabar el proceso, pero la falta de información precisa ha incrementado la incertidumbre entre las familias.

Detalló que, de acuerdo con lo que les han comunicado, Protección Civil permanece a la espera de la intervención de una cuadrilla de la Secretaría de Educación y Cultura para avanzar en el procedimiento, a pesar de que las obras eléctricas concluyeron hace alrededor de dos semanas.

Mientras se resuelve la situación, los menores continúan con actividades a distancia. No obstante, las familias advirtieron que esta modalidad no reemplaza la enseñanza presencial, la convivencia escolar ni el acompañamiento directo de los docentes.

Ante la falta de una respuesta definitiva, los manifestantes, entre padres de familia y estudiante antes llevaron su inconformidad hasta las instalaciones de la Delegación Regional de la SEC, donde insistieron en la necesidad de coordinar a las dependencias involucradas para completar las verificaciones y establecer una fecha de reapertura.

Los padres de familia pidieron a las autoridades educativas dar prioridad al caso y evitar que los estudiantes continúen perdiendo días de formación académica por un procedimiento que, aseguran, permanece pendiente desde que concluyeron las reparaciones.

La principal exigencia de la comunidad escolar es que se agilicen las revisiones técnicas y de seguridad correspondientes, a fin de que el regreso a clases se concrete lo antes posible, siempre que existan las condiciones necesarias para proteger la integridad de alumnos, maestros y personal del plantel.

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