Cinco estudiantes del Cobach Etchojoa obtuvieron el primer lugar en un encuentro estatal de innovación con un proyecto que aprovecha residuos de almeja china para elaborar una pintura experimental capaz de reducir la temperatura en superficies de concreto.
Por Fabián Pérez
ETCHOJOA, Sonora.– Lo que para muchos representa un desecho de la actividad pesquera, para cinco estudiantes del Colegio de Bachilleres del Estado de Sonora (Cobach), plantel Etchojoa, se convirtió en la materia prima de un innovador proyecto científico: una pintura experimental con propiedades termoaislantes elaborada a partir de conchas de almeja china (Chionopsis gnidia).
La iniciativa, cuyo propósito es contribuir a disminuir el calor al interior de las viviendas, especialmente en hogares de familias vulnerables, permitió a los jóvenes obtener el primer lugar en el Primer Encuentro de Innovación Socio-Científica y Tecnológica Sonora 2026, dentro del eje de Bienestar Social y Reducción de Desigualdades.
Los estudiantes Abelardo Soto Sánchez, Luis Orlando Mendívil Cortés, Martín Barreras Olivas, Pedro Pablo Calderón Siaruqui y Daniel Eleazar Romero Cruz, asesorados por Óscar Sebastián Fox Mercado y Víctor Hugo Sianuqui Valdez, fueron los responsables de desarrollar esta propuesta que combina conocimientos científicos, aprovechamiento de residuos y atención a una problemática que afecta directamente a las familias de la región: las altas temperaturas.
Para la elaboración del producto, los jóvenes recolectaron conchas de almeja china en la comunidad pesquera de Yavaros, municipio de Huatabampo.
Posteriormente, realizaron un proceso de limpieza, trituración y molienda hasta conseguir más de 900 gramos de polvo rico en carbonato de calcio, material que utilizaron como componente de una mezcla con pintura vinílica.
Durante la etapa experimental, prepararon diferentes formulaciones para evaluar su comportamiento y determinar cuál ofrecía mejores resultados frente a la pintura convencional.
Durante la etapa experimental, prepararon diferentes formulaciones para evaluar su comportamiento y determinar cuál ofrecía mejores resultados frente a la pintura convencional.
Las pruebas realizadas sobre superficies de concreto arrojaron resultados favorables para la mezcla que contenía 90 por ciento de pintura vinílica y 10 por ciento de polvo de concha, la cual registró una temperatura promedio de 37.08 grados Celsius.
En contraste, la superficie cubierta únicamente con pintura convencional alcanzó una temperatura promedio de 39.05 grados Celsius, lo que representó una diferencia de 1.98 grados a favor de la formulación desarrollada por los estudiantes.
Este resultado representa un avance en la investigación escolar y abre la posibilidad de continuar explorando el aprovechamiento de materiales de desecho para desarrollar alternativas que contribuyan a mejorar las condiciones térmicas de las viviendas, particularmente en regiones como el sur de Sonora, donde las altas temperaturas representan un desafío durante gran parte del año.
Por su parte, el director general del Cobach Sonora, Rodrigo Arturo Rosas Burgos, reconoció el talento, la creatividad y el compromiso de los estudiantes y sus asesores, al destacar la importancia de impulsar el pensamiento científico y la búsqueda de soluciones innovadoras a las necesidades del entorno.
El proyecto demuestra cómo los conocimientos adquiridos en las aulas pueden trascender el ámbito académico y convertirse en propuestas con sentido social y ambiental, al dar un segundo aprovechamiento a los residuos generados por la actividad pesquera.
Además de poner en alto el nombre del plantel Etchojoa, los jóvenes dejaron de manifiesto que la innovación puede surgir desde las propias comunidades, mediante ideas que aprovechan los recursos disponibles y buscan mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
